Las reacciones de los jugadores de ambos equipos al momento de finalizar el partido contaron el significado de cada punto. Mientras los jugadores holandeses miraban hacia abajo con los hombros caídos como si hubieran sido derrotados, los jugadores japoneses en el banquillo corrieron al campo y chocaron sus manos, mostrando su alegría. El resultado del primer partido de la primera ronda del Mundial de Fútbol fue un empate, lo que demuestra el crecimiento que hemos tenido en los cuatro años transcurridos desde el último torneo.