Influencers denuncian perfiles de IA que 'clonan' vídeos para lucrar en internet Los creadores de contenido han denunciado un nuevo tipo de uso indebido de sus identidades en Internet. Los perfiles creados por Inteligencia Artificial (IA) están utilizando tus vídeos como comandos (los famosos avisos) para replicar movimientos, gestos e incluso los muebles de tus casas. Todo ello sin autorización y con fines comerciales. Funciona así: estos "avatares de IA" se benefician de la venta de productos en herramientas de comercio online integradas en las redes, como TikTok Shop, vendiendo ropa, zapatos, relojes... incluso "chicles energéticos". En la gran mayoría de los casos reportados hasta ahora, los creadores de perfiles de IA no clonan el rostro exacto de los influencers digitales. En su lugar, utilizan vídeos suyos que ya existen y son públicos en las redes para captar los movimientos, gestos corporales y, principalmente, la intimidad de los creadores con la cámara. 'Usaron mi casa' El influencer digital Lucas Simões Lima, conocido online como Lusca (tiene 2,5 millones de seguidores en Tik Tok creando contenidos sobre estilo de vida y humor), fue uno de los que identificó el fraude. Comenzó a notar similitudes entre los videos que publicó originalmente y las publicaciones de un perfil llamado "Lucas Barroso". "Al principio me resultaron extrañas las similitudes entre mis movimientos y mis rasgos. Luego vi que era el decorado de mi apartamento el que se estaba utilizando allí", dice Lucas, en una entrevista con g1. Del lado izquierdo, la influencer Luscas. A la derecha, Lucas Barroso, un avatar creado por Inteligencia Artificial. Redes sociales El "clon digital", a esas alturas, ya tenía éxito. Acumuló alrededor de 330.000 me gusta en TikTok y publicó en gran medida vídeos probando y vendiendo diversos artículos. Interactuó con sus seguidores como una persona real: respondió preguntas del público detallando supuestas medidas corporales, como su peso y altura. El realismo de la tecnología era tan sofisticado que, en los comentarios de las publicaciones, muchos usuarios ni siquiera se daban cuenta de que se trataba de un robot e incluso mostraban un interés romántico por la figura digital. “¿Vienes?” bromeó uno de los seguidores. Otro detalle que deja al descubierto el fraude digital detrás de la página es que la "cara" del avatar era cambiada con bastante frecuencia. En publicaciones más antiguas se podía notar que el personaje usaba una “cara” completamente diferente a la actual para publicitar los mismos productos. Ropa, zapatos, bolsos, relojes… algunos de los productos que vende “Lucas Barroso”, influencer creado por AI, en Tik Tok. Redes sociales Sin embargo, la práctica de crear un avatar de IA que se hace pasar por una persona real para vender productos está explícitamente prohibida por las pautas de TikTok (consulte a continuación lo que está permitido o no dentro de la aplicación). Hasta el pasado martes (9), el influencer de inteligencia artificial tenía 46 productos listados en la pestaña Tienda TikTok. La plataforma no informó, sin embargo, cuántos de estos artículos se vendieron. El perfil permaneció activo hasta el miércoles (10). Experiencia 'Espejo Negro' Lima dice que descubrió el perfil de su "clon de IA" por casualidad mientras navegaba en TikTok y, inicialmente, ni siquiera se dio cuenta de que se trataba de Inteligencia Artificial. "Después de hacer un video exponiendo lo que estaba pasando, recibí comentarios de seguidores que ya habían visto sus anuncios y pensaban que era yo quien estaba vendiendo. Fui a investigar sobre leyes y aún no hay muchas, es algo muy nuevo incluso para mis abogados", dice el creador de contenido, quien catalogó la experiencia como "muy Black Mirror". El influencer intentó denunciar la cuenta a través de los mecanismos propios de la plataforma, señalando que el perfil se estaba haciendo pasar por él, pero no se tomó ninguna medida hasta que la cuenta "desapareció". Si no está aislado La exposición de Lima animó a otros creadores de contenido a denunciar situaciones similares. La influencer Júlia Barni (3 millones de seguidores en Instagram y 10 millones en TikTok con videos centrados en la danza) reveló que su contenido también se utilizó en este mercado paralelo. Según ella, aplicaciones de IA utilizaron vídeos en los que aparece bailando la coreografía de la canción "Rasputín" para aplicar una capa de tecnología sobre su cuerpo y, a partir de ahí, generar "autopromoción" en redes de forma inapropiada. Júlia Alcoforado, otra creadora de contenidos (trabaja en el nicho del fitness y tiene 238 mil seguidores en Instagram) reveló que ella también fue objetivo de la "clonación" de IA y llamó la atención sobre la existencia de un mercado que enseña la práctica: "¡Estoy pasando por lo mismo aquí y no sé qué hacer! Y lo peor de todo es que hay un curso que enseña a la gente cómo hacer esto: tomar videos de creadores de contenido y ponerles IA encima para vender productos", dijo en un comentario en Instagram. Solicitada por g1, Júlia Barni informó que evalúa el episodio con sus abogados para definir las medidas jurídicas que se tomarán. Júlia Alcoforado afirmó que no se siente cómoda hablando sobre el caso en este momento, alegando temores sobre posibles repercusiones negativas en las redes sociales. Los cursos enseñan a crear avatares con fotos de terceros El mercado de los 'clones': cursos te enseñan a crear avatares con fotos de terceros por R$ 97 Redes sociales La facilidad con la que se crean estos perfiles está impulsada por un mercado digital en expansión: el de los cursos en línea que enseñan cómo generar "clones digitales" para una rápida monetización. En una de estas plataformas, vendido por 97 reales, el material promocional promete transformar la inteligencia artificial en una fuente de ingresos extra. En el perfil que promociona el curso en Instagram, el responsable de las clases demuestra la técnica paso a paso utilizando fotografías de gente común tomadas de Pinterest, una red que se define oficialmente como una plataforma de descubrimiento visual y motor de búsqueda en línea. En la práctica, la base de datos de imágenes cotidianas y reales de esta red social acaba cumpliendo otro propósito: ser materia prima para la generación de avatares de inteligencia artificial. Los cursos enseñan cómo crear personas influyentes en IA utilizando fotos y videos de terceros. Redes sociales La ilusión del beneficio fácil TikTok Shop: red social lanza tienda virtual en Brasil para competir con Amazon y Magalu Divulgación/TikTok La explosión de estas herramientas de inteligencia artificial, vinculadas a nuevas formas de comercio electrónico integradas con las redes sociales, ha creado una verdadera carrera por el dinero en Internet. La búsqueda de monetización encontró en la Inteligencia Artificial el atajo perfecto. Así lo explica la abogada especialista en derecho digital Aracy Viana, en entrevista con g1: "La gente ahora quiere ganar dinero en las redes sociales a toda costa. La IA ha acelerado aún más esto ya que puedes crear un 'muñeco' basado en las características de los influencers que ya venden, que ya anuncian, que ya tienen esa facilidad con el público", analizó. ¿Qué dice la ley? Como los creadores de estas herramientas suelen nombrar sus perfiles con otros nombres y los rostros de los avatares están "distorsionados", muchos creen que están protegidos al no utilizar la imagen idéntica de la víctima... pero no es así. Viana explica que, aunque Brasil aún no cuenta con una legislación específica y robusta para regular los contenidos generados por Inteligencia Artificial, el sistema legal protege la personalidad del individuo. Esto significa que: la voz, la forma de caminar, los gestos corporales e incluso los elementos físicos que componen el entorno privado de una persona (como los muebles de un apartamento) están protegidos por los llamados Derechos de la Personalidad, previstos en el Código Civil. Se lo compré a un 'influencer de IA'... y ahora? Una influencer manipuló la foto de una chica con un vestido suave mediante IA. Imagen de ella aparece bailando en video entre dos mujeres en ropa corta Reproducción/Redes sociales La escalada de estos casos también genera un debate sobre las reglas de las plataformas y los derechos de los consumidores que compran a través de estas pestañas de comercio electrónico. Actualmente, TikTok no prohíbe la creación de avatares de inteligencia artificial con fines comerciales, ni prohíbe la venta de productos con imágenes generadas por IA. La plataforma informó a g1, sin embargo, que existen reglas estrictas para el funcionamiento de estos perfiles: 📢 el uso de la tecnología debe estar claramente señalizado, 👤 las imágenes no pueden alterar la apariencia real del producto y el creador no puede hacerse pasar por nadie más. La norma legal que se aplica a estos “robots vendedores”, por tanto, es la misma que la de los verdaderos influencers. Si el consumidor compra un objeto anunciado por estos perfiles y el artículo es de dudosa calidad o no se entrega, la responsabilidad legal recae en la propia plataforma. Tik Tok también afirmó que su equipo legal ya investiga el caso específico del influencer Lucas Simões Lima. Me clonaron: ¿qué hacer? Para los creadores de contenido o personas comunes y corrientes que identifiquen que sus escenarios, cuerpos o imágenes son replicados por herramientas de inteligencia artificial sin autorización, la orientación legal se divide en tres pasos inmediatos: 🛡️Activa la plataforma: Utiliza los canales de denuncia propios de la aplicación para denunciar uso indebido de imágenes e infracción de propiedad intelectual. 🛡️Registrar evidencia digital: Utilizar herramientas de auditoría de red que generen códigos de seguridad (como blockchains), capaces de preservar los datos de la página falsa hasta por 5 años para fines legales. 🛡️Reporte de Ocurrencia: Registrar el caso ante la Policía Civil. El documento crea un marco de tiempo oficial que protege a la víctima si el perfil falso aplica incumplimientos financieros utilizando su nombre o la ubicación de su hogar.