Aunque Ucrania es sometida a los bombardeos rusos regulares con cientos de drones, en un despliegue diario de importante potencia de fuego, el estado de los frentes de enfrentamiento, según los analistas, muestra signos de que el ejército ruso está agotado después de más de cuatro años de combates. Por su parte, los objetivos de Ucrania también han disminuido, ya que Kiev ya no habla de regresar a las fronteras de 1991, ni siquiera de 2022, sino de detener los combates en las actuales líneas de contacto.