Los investigadores sostienen que a medida que las personas dependen cada vez más de los sistemas de inteligencia artificial para escribir, analizar información y tomar decisiones, es posible que se vuelvan menos capaces de realizar esas tareas de forma independiente. Lo que es más preocupante, sugieren que los efectos podrían hacerse evidentes sólo después de que ya se hayan producido daños importantes. “Cuanto más tiempo pasen sin abordarse, menos capacidad quedará para abordarlos”, advierte el documento.