En Melbourne, un gato de nueve meses sobrevivió a una caída desde 14 pisos. Una historia que parece un milagro y que conmocionó a su dueño. Pero detrás de este final feliz, los veterinarios señalan una realidad mucho menos tranquilizadora: cada año, muchos gatos resultan gravemente heridos al caer de un balcón o de una ventana.