Siete años después de la cumbre de Biarritz, el Jefe de Estado vuelve a saludar a las grandes potencias en un mundo trastornado. Emancipación de Estados Unidos, medidas de protección contra China: la guerra en Ucrania, el regreso de Donald Trump y la agresividad comercial de Pekín han obligado al presidente francés a cambiar su proyecto para Europa.