La WWDC 26, que se celebró esta semana en Cupertino, fue una oportunidad para ver cómo será el futuro de Apple, que esencialmente girará en torno a la IA. Un futuro que se escribirá sin Tim Cook. El jefe de la marca se despidió de su imagen: sobrio, serio, dedicado a Apple. Pero no sin un toque de emoción. El fin de una era.