Los habitantes de Cachemira británicos protestaron en Londres contra presuntos abusos de derechos humanos y fuerza excesiva por parte de las fuerzas de seguridad paquistaníes en Jammu y Cachemira ocupada por Pakistán. Los manifestantes destacaron las muertes, lesiones y acoso de civiles, exigiendo intervención internacional y rendición de cuentas por los continuos disturbios impulsados ​​por agravios económicos y problemas de gobernanza.