Sus inolvidables actuaciones en Saworoide, Koseegbe y The Gods Are Not to Blame le valieron un lugar entre los gigantes del teatro yoruba. Su muerte marca la pérdida de uno de los últimos verdaderos custodios de la tradición Alarinjo. La publicación OBITUARIO: Kola Oyewo: Réquiem por Labaluyeke apareció por primera vez en Premium Times Nigeria.