Los comerciantes y ciudadanos del mercado de barrio de Mardin afirmaron que tenían dificultades para llegar a fin de mes debido al aumento de la inflación y la disminución del poder adquisitivo. Los comerciantes decían: "Los jubilados murieron, hagan algo por los jubilados. No podemos casar a nuestros hijos. No podemos comprar pan. El jubilado está muerto. ¿Qué comprará o comerá el jubilado con 20.000 liras?" Reprochó con sus palabras.