En la República Democrática del Congo, un día después de la dispersión de una manifestación de la oposición contra el proyecto de revisión constitucional atribuido al bando presidencial, las reacciones se multiplican. El gobierno condena los actos de violencia ocurridos el viernes en Kinshasa, menciona heridos en las filas de manifestantes y agentes de la ley y anuncia controles para determinar responsabilidades. Mientras tanto, la oposición sigue haciendo balance de sus activistas detenidos o heridos.