Las reglas en sí no son nuevas. En 2012, la FIFA permitió que el árbitro detuviera el juego dentro de los 45 minutos de cada mitad para permitir que los jugadores descansaran y protegerlos del calor. Se ha convertido en una regla indispensable para los juegos de verano y fue adoptada en la Copa del Mundo de 2014 en Brasil. En Japón, incluso antes de la FIFA, en 2011 se permitía a los niños de primaria tomar descansos para tomar agua durante los partidos.