Cientos de manifestantes se concentraron en Belfast para protestar contra el odio, una serie de disturbios y ataques contra migrantes y minorias en Irlanda del Norte. La ola de violencia, racismo e incendios a vehículos y propiedades, estalló tras la difusión de un video explícito de un hombre mientras era apuñalado presuntamente por un sudanés. Activistas y residentes de la capital se expresaron contra el discurso antiinmigrante.