China ha protestado enérgicamente por la decisión de Estados Unidos de incluir en la lista negra a destacadas empresas tecnológicas y automotrices, incluidas Alibaba, Baidu y BYD, acusándolas de ayudar al ejército chino. Beijing advierte sobre represalias decididas si sus empresas enfrentan un trato global injusto. La medida del Pentágono de EE. UU., que entrará en vigor en 2027, prohíbe contratar con estas entidades, lo que afecta a una amplia gama de sectores, desde la inteligencia artificial hasta la energía verde.