En Malasia, el langur de anteojos, una especie de mono, está en el centro de las preocupaciones de varias ONG. De hecho, está amenazado por la fragmentación de su hábitat con la deforestación y la urbanización, el contacto cada vez más frecuente con el hombre y sus medios de transporte e incluso la caza furtiva. Para solucionar estos diversos problemas en la isla malaya de Penang, el grupo conservacionista Langur Project Penang está instalando puentes aéreos con el objetivo de salvar a la especie.