Los datos clínicos presentados en el congreso de la ASCO, considerado el encuentro más prestigioso del mundo de la oncología, registraron el éxito histórico de un nuevo fármaco desarrollado contra el cáncer de páncreas, que tiene la mayor tasa de mortalidad. La píldora experimental desarrollada logró destruir los tumores reduciendo en un 60 por ciento el riesgo de muerte en pacientes en estadio avanzado.