La venta de 31 mil 500 toneladas de té seco, realizada por la Dirección General de Empresas de Té (ÇAYKUR) a través de su filial ÇAYTAŞ, salió a la luz con acusaciones de "transacción no garantizada", "factura ficticia" y "daño público". En respuesta a las afirmaciones de la oposición y algunos representantes políticos de que había irregularidades, la dirección de ÇAYKUR anunció que las transacciones se llevaron a cabo de acuerdo con la legislación comercial y las estrategias corporativas.