A pesar de la poderosa presión de Rusia, Nikol Pashinyan ganó las elecciones parlamentarias en Armenia; el país tomó una decisión obvia a favor de Occidente, no de la Federación Rusa. Sin embargo, no se debe exagerar la magnitud del fracaso ruso. Los partidos prorrusos obtuvieron el mejor resultado desde 2018 y, tras la victoria, el primer ministro armenio felicitó a Putin por el Día de Rusia y dijo que pronto iría a visitarlo. ¿Qué pasará entonces en las relaciones entre Rusia y Armenia? El periodista independiente Alexander Atasuntsev responde a esta pregunta en un artículo para el proyecto Carnegie Politika. Meduza publica este texto íntegramente.