Consejo de Tutela de Sorocaba cerró denuncia antes de la muerte del bebé El Consejo de Tutela (SP) de Sorocaba recibió una denuncia por negligencia casi 100 días antes de la muerte del bebé Miguel Franco Silva, de un año y dos meses, pero terminó el seguimiento del caso en apenas 24 horas. El niño murió el 1 de junio con signos de golpizas y abuso sexual. La madre, Gabrielly Franco García, y el padrastro, Rafael Luis Alves Júnior, ambos de 21 años, se encuentran en prisión preventiva y podrían ser imputados por homicidio doloso. Actualmente, el Ministerio Público y el Ayuntamiento investigan posibles fallas en la red de protección. 📲 Únase al canal g1 Sorocaba y Jundiaí en WhatsApp Documentos obtenidos por TV TEM muestran que el Consejo de Tutela fue informado sobre la presunta violencia contra Miguel el 24 de febrero. Bebé ingresa muerto y con signos de golpes y abusos en una unidad de salud en Sorocaba Reproducción Fallo de comunicación Los consejeros, que prefirieron no identificarse, alegando haber sufrido amenazas tras las repercusiones del caso, confirmaron recibo de la alerta enviada por la unidad de salud, pero explicaron que hubo un error de comunicación. Según el consistorio, la notificación llegó por correo electrónico, un trámite que, según fuentes del área, es estándar y suficiente para iniciar la investigación. Sin embargo, en la versión de los consejeros, el mensaje electrónico no indicaba que se tratara de un caso urgente. Uno de los consejeros afirmó que el hospital debió comunicarse con la Policía Militar y el Instituto Médico Legal (IML), además de realizar una llamada telefónica al Consejo. Según ella, si hubiera habido una llamada, el equipo habría pedido que el niño permaneciera en la unidad de salud. "¿Qué pasó? Llegó esta situación de abandono de la higiene y del cuidado. Del cuidado de los niños. No hay ninguna mención de abuso sexual en este documento", comienza. "Cuando el hospital identifica esto, es el propio hospital el que tiene que tomar las medidas necesarias derivando al niño a la habitación 60, al IML. El Consejo de Tutela no es un órgano que podrá detectar si el niño está sufriendo alguna violencia sexual. El otro tipo de flujo que puede ocurrir, y debe ocurrir, es la llamada telefónica. Siempre recibimos una llamada telefónica. En este caso, nos llevamos una gran sorpresa", afirma la consejera. LEA TAMBIÉN: Comisión investigará muerte de bebé que ingresó al hospital con signos de violencia; ver lo que se sabe sobre el caso; Ayuntamiento aprueba comisión para investigar muerte de bebé con signos de violencia en Sorocaba "En el caso de Miguel, la llamada debió haber llegado antes porque cuando llega esta llamada, el caso debería haberse atendido el día 24, no el 25 [de mayo]. Y seguramente pediríamos que este niño esté internado en el hospital", agregó. El Ayuntamiento afirma que el caso se debe únicamente a "negligencia en materia de higiene y cuidados". Sin embargo, el correo electrónico enviado por la unidad de salud pedía "concientización y seguimiento del caso" y detallaba la gravedad de la situación. Según el documento médico, el niño tenía: Dolor, hinchazón y secreción en la región íntima; Irritación en la región anal; Falta de artículos básicos (la madre no trajo pañal ni muda de ropa); Alimentación inadecuada (el bebé fue alimentado con leche diluida en agua). A pesar de la gravedad del informe, al día siguiente se puso fin a la asistencia del Consejo de Tutela. Una consejera acudió al domicilio de la familia, pero la madre no le permitió la entrada. El contacto se produjo en la puerta, con el niño en su regazo. El equipo advirtió verbalmente a la mujer sobre los cuidados higiénicos y cerró el caso, sin verificar en las Unidades Básicas de Salud (UBS) ni en los centros de atención si el bebé seguía recibiendo tratamiento médico. Muerte y arrestos Miguel murió el 1 de junio. Inicialmente, la Policía Militar fue llamada por un caso de asfixia de un niño. Cuando llegó el equipo, notaron que Miguel ya estaba inconsciente. Los policías llevaron al bebé a la Unidad de Atención de Emergencias de la zona norte, donde intentaron reanimarlo. El informe policial afirma que una doctora enfermó al ver las marcas de violencia en el cuerpo del niño. En la casa donde Miguel vivía con su madre y su padrastro, los forenses encontraron rastros de sangre en varias habitaciones. Los familiares dijeron a la policía que vieron moretones en el bebé, pero la madre afirmó que las marcas fueron causadas por su hijo. La madre y el padrastro se encuentran en prisión preventiva. Gabrielly Franco García está en la Penitenciaría de Mujeres de Votorantim, y Rafael Luis Alves Júnior en la Penitenciaría 2 de Sorocaba. Lo que dicen las partes El Banco de Olhos de Sorocaba (BOS), administrador de la UPH en la Zona Oeste, informó que el equipo siguió todos los protocolos previstos para la atención de Miguel en febrero. La institución afirma que el caso fue notificado a los órganos responsables y que la documentación ya fue remitida al Departamento de Salud. El presidente de la Comisión de los Derechos del Niño de la OAB de Sorocaba entiende que hubo fallas en el seguimiento del caso. Según ella, los signos presentados por Miguel requirieron la adopción inmediata de protección y evaluación médica especializada. El abogado afirma también que la negativa de la madre a permitir la entrada de los consejeros a la residencia no debería haber puesto fin al proceso. 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