Tras afirmar la víspera que un acuerdo con Irán podría firmarse en los próximos días para poner fin a la guerra, el presidente Donald Trump cambió de tono el viernes 12 de junio y acusó a Teherán de mentir. Un giro que resume por sí solo las profundas incertidumbres que rodean las negociaciones y sus posibilidades de prosperar tras más de cuatro meses de conflicto.