En los últimos años se ha notado un calor anormal en Japón, pero los efectos han sido graves en el Reino Unido, que siempre ha sido fresco. En Londres, donde las temperaturas alcanzaron en mayo un máximo histórico de 35 grados, los horarios de los trenes se vieron interrumpidos uno tras otro debido al calor. El cambio climático está vinculado a la operación ferroviaria...