El 12 de junio entró en vigor el nuevo Pacto Europeo sobre Migración y Asilo. Se trata de un paquete de reformas obligatorias para todos los estados miembros de la UE. Las autoridades de la UE creen que el pacto acelerará el procesamiento de las solicitudes de asilo, fortalecerá los controles en las fronteras y ayudará a distribuir más equitativamente la carga de aceptar refugiados entre países. Sin embargo, la reforma también es criticada activamente por organizaciones de derechos humanos. Meduza cuenta qué novedades contiene el pacto, si afectará a los ciudadanos rusos y qué impulsó a Europa a llevar a cabo reformas.