Durante décadas, la mafia siciliana sembró el miedo en Italia mediante asesinatos, extorsiones y una poderosa red de influencias. Frente a esa amenaza, el Estado italiano impulsó a comienzos de los años noventa una legislación pionera que ofrecía protección y beneficios judiciales a mafiosos arrepentidos y testigos dispuestos a romper la ley del silencio. Treinta y cinco años después, aquel sistema sigue siendo estudiado por gobiernos y especialistas en crimen organizado de todo el mundo. ¿Cómo funcionó el modelo italiano? ¿Qué papel desempeñaron los llamados “arrepentidos” en la lucha contra la Cosa Nostra? ¿Y qué desafíos enfrenta hoy una herramienta que transformó la batalla contra las mafias? Desde Roma, la periodista Irene Savio analiza el legado de una estrategia que cambió para siempre la relación entre el Estado y el crimen organizado.