La fortuna potencial de un billón de dólares de Elon Musk es una suma monumental que eclipsa las economías nacionales y las distancias astronómicas. Esta riqueza sin precedentes, de concretarse, sería suficiente para comprar millones de viviendas o alimentar a todo Estados Unidos durante más de un año, lo que pone de relieve una creciente preocupación por la desigualdad de la riqueza mundial.