El nombre masculino de un profeta bíblico brilló en el podio francés en 1946: una historia que abarca tres milenios
⚡ Resumen rápido
Desde las costas de Babilonia hasta los registros civiles del siglo XX, este nombre hebreo cargado de significado - "Dios es mi juez" - ha atravesado los siglos, los imperios y las religiones para consolidarse como uno de los más atribuidos de la historia francesa.