Los diputados macronistas torpedearon el examen de una ley transpartidista destinada a obligar a los gigantes de la IA a remunerar a los autores por el uso de sus obras. Un funeral recibido entre bastidores por los lobbies tecnológicos y por el jefe de Mistral AI, Arthur Mensch, para gran desesperación de los creadores que denuncian un “robo generalizado”.