Bahattin Uslu, de 40 años, y su hijo Mehmet Uslu, de 17, que corrían peligro de ser aplastados bajo el camión que estaban reparando en Aksaray, fueron rescatados con la ayuda de comerciantes vecinos y trasladados al hospital. Los aterradores momentos quedaron reflejados en la cámara de seguridad del lugar de trabajo.