El aumento de los precios del combustible vinculado al conflicto en Medio Oriente está acelerando el cambio de Kenia hacia la movilidad eléctrica. A medida que los costos de la gasolina se disparan, miles de conductores están abandonando las motocicletas que funcionan con combustible por alternativas eléctricas más baratas, lo que genera ventas récord y remodela el transporte urbano.