El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha realizado numerosos gestos de proximidad al presidente Donald Trump, desde su presencia en su toma de posesión en 2025 hasta la entrega de una distinción presentada como “premio de la paz” de la FIFA. Una relación considerada demasiado estrecha por algunos observadores, que creen que contradice el principio de neutralidad política que la FIFA debe respetar.