Una empresa de riesgo procedente de la Universidad de Keio ha anunciado que ha llevado a cabo el primer ensayo clínico en el que se trasplantan células cardíacas elaboradas a partir de células iPS a pacientes con enfermedades cardíacas mediante un catéter. No es necesaria una cirugía para abrir el tórax y la compañía afirma que esto supondrá un tratamiento menos gravoso para los pacientes.