En los primeros minutos del Mundial de Fútbol de 2026, los árbitros empezaron a hablar, no de fútbol. El dispositivo de aspecto futurista que el árbitro brasileño Wilton Sampaio colocó en el oído en el partido inaugural celebrado en la Ciudad de México atrajo gran atención en los medios virtuales y rápidamente dio lugar a comparaciones con RoboCop.