El 5 de abril, el gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) anunció un acuerdo con Washington para acoger a los inmigrantes expulsados ​​por Estados Unidos. El 17 de abril llegó a Kinshasa un primer grupo de 15 personas. Casi dos meses después, sólo un colombiano sigue en la capital congoleña. Pero persisten las preguntas: ¿hubo un quid pro quo para la República Democrática del Congo? ¿Y este sistema continuará?