Antes del asunto Lyhanna, el comportamiento online de Jérôme Bardella ya había hecho saltar las alarmas al otro lado del Atlántico. De hecho, la organización estadounidense de referencia en la lucha contra la delincuencia infantil había transmitido varios informes sobre él a la Oficina Nacional de Menores de Francia, según supo BFMTV a través de una fuente cercana a la investigación, confirmando la información de Le Monde.