Al expirar su mandato a finales de año, la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FPNUL) ha perdido siete cascos azules desde la reanudación de las hostilidades entre Hezbolá e Israel el 2 de marzo. Según Kandice Ardiel, portavoz de la misión de la ONU, la situación de seguridad complica el trabajo sobre el terreno.