Fui al bosque a tomar un espresso sorprendentemente bueno.
⚡ Resumen rápido
A medida que regresa el verano, recuerdo nuevamente mis límites mientras salgo al aire libre: puedo soportar una mochila pesada e incómoda, picaduras de insectos, barro e incluso comida deshidratada y blanda, pero no abandonaré mi bebida matutina.
A medida que regresa el verano, recuerdo nuevamente mis límites mientras salgo al aire libre: puedo soportar una mochila pesada e incómoda, picaduras de insectos, barro e incluso comida deshidratada y blanda, pero no abandonaré mi bebida matutina.
He probado todos los aparatos de café imaginables en mi medio siglo de acampada. Estos van desde simples sistemas de goteo cuando se viaja con mochila ultraligera, un AeroPress cuando no pesa cada gramo, émbolos de prensa francesa cuando se va en bicicleta y pequeñas cafeteras de mostrador cuando se viaja en camioneta. Sin embargo, sigo volviendo a las cafeteras espresso portátiles siempre que puedo por razones de sabor, conveniencia y, seamos realistas, ap...
Lea la historia completa en The Verge.
← Volver