Por primera vez en su historia, el archipiélago de Cabo Verde participará en el Mundial de Fútbol. Con apenas medio millón de habitantes, el país de las “tiburones azules” será una de las naciones más pequeñas en participar en el Mundial de 2026. Un momento histórico para el archipiélago, movilizado como nunca antes para prepararse para esta competición. Pero también un soplo de esperanza en los barrios populares de Praia, la capital, donde el fútbol se ha convertido en un escape para la juventud desatendida. Informe de Simon Martin y Sarah Sakho.