El 26 de mayo, en el Patrick Henry High School de San Diego, California, cuando los profesores se disponían a abrir su aula para iniciar la semana de exámenes finales, les resultó imposible meter la llave en la cerradura. En total, cerca de 200 puertas fueron pegadas con pegamento, lo que provocó una factura de 70.000 dólares, según el establecimiento. Un sospechoso fue identificado en imágenes de CCTV. Y la policía ofrece una recompensa de 1.000 dólares a quien tenga información para arrestar al sospechoso.