Mientras Estados Unidos cierra sus puertas a la mayoría de los refugiados, hay pocas esperanzas de un nuevo sistema para ayudar a quienes se ven obligados a abandonar sus hogares por los impactos climáticos. Trump apunta a los inmigrantes de los países más afectados por las crisis climáticas Millones de personas en todo el mundo ven sus vidas trastornadas por inundaciones, tormentas y olas de calor que empeoran por la crisis climática. Sin embargo, quienes se ven obligados a huir de sus países de origen se encuentran con que la puerta a Estados Unidos está más firmemente cerrada que nunca. Ni los Estados Unidos ni el derecho internacional reconocen los peligros ambientales, como el desplazamiento relacionado con el clima, como una causa válida para solicitar asilo o ingresar a través de otras vías migratorias, a pesar del creciente número de desastres causados ​​por un planeta sobrecalentado. Continuar leyendo...