Se trata de un grito de advertencia de los Ministerios palestinos de Asuntos Exteriores y de Salud: el martes 9 de junio convocaron a diplomáticos y periodistas destacados en Ramallah para llamar su atención sobre la situación en el sector médico. Si bien Israel ha estado reteniendo ingresos fiscales de la Autoridad Palestina durante 15 meses, los pacientes están sintiendo directamente las consecuencias de estas dificultades financieras.