La policía colocó barreras durante la marcha de los manifestantes cerca del estadio del Mundial de México. REUTERS/Luis Cortés A pocas horas de la inauguración del Mundial 2026, prevista para este jueves (11), México enfrenta una escalada de protestas encabezadas por docentes, que exigen aumentos salariales de hasta el 100%. La situación aumenta la tensión en el país y amenaza el torneo. Bloqueos de vías estratégicas, ocupaciones y enfrentamientos han marcado los últimos días en la Ciudad de México. Los sindicatos de la categoría aprovechan la visibilidad global del evento para presionar al gobierno para que ajuste los salarios y cambie las condiciones laborales. Este martes (9), miles de manifestantes bloquearon una avenida que conduce al Estadio Azteca, uno de los principales escenarios de la competición, según informó la agencia AFP. El recinto albergará el partido inaugural del Mundial, entre México y Sudáfrica. La movilización está organizada por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), grupo disidente del principal sindicato de la categoría. Ahora en g1 Considerada el ala más combativa del magisterio mexicano, la CNTE convocó a un paro nacional indefinido el 1 de junio y, desde entonces, amplió su presencia en las calles de la capital. Además, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) también exige reajustes, aunque adopta una postura más moderada. Las leyes agrupan principalmente a docentes de educación básica, incluidos trabajadores con contrato parcial, que representan una porción importante de la categoría en el país. Ajuste salarial del 100%. Maestros en México protestan antes de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en Ciudad de México, México, el 9 de junio de 2026. REUTERS/Luis Cortés El principal punto muerto está en la remuneración. La CNTE exige un aumento salarial del 100%, propuesta rechazada por el gobierno federal por considerarla inviable. El descontento cobró fuerza tras el anuncio, en mayo de 2025, de un aumento del 10%, cuya aplicación sólo está prevista para septiembre de 2026. Para el sindicato, el porcentaje no se corresponde con el aumento del coste de la vida. Según datos citados por Deutsche Welle, los salarios de los docentes en México varían significativamente dependiendo de la carga de trabajo y el tipo de contrato. En promedio, la remuneración puede alcanzar alrededor de R$ 6.000 por mes, valor considerado superior al promedio nacional. Sin embargo, el salario inicial oscila entre R$ 2.400 y R$ 4.200, y muchos profesionales terminan cobrando menos debido a contratos parciales. En la práctica, el ingreso promedio para ingresar a la docencia ronda los R$ 2.000. Además de la agenda salarial, los docentes critican las políticas educativas gubernamentales y las normas de pensiones. El SNTE defiende un ajuste del 13% para 2026, argumentando que la inflación ha reducido el poder adquisitivo del rubro. Manifestantes escribieron 'si no hay solución, la pelota no rueda' durante protestas docentes por mejores salarios en México REUTERS/Henry Romero Presión durante el Mundial La proximidad del Mundial convirtió las exigencias en un tema de repercusión internacional. México espera recibir alrededor de 5 millones de turistas extranjeros durante el torneo, convirtiéndolo en un escaparate global y aumentando la visibilidad de las protestas. En los últimos días, manifestantes ocuparon la zona de aficionados habilitada en el Zócalo, la plaza principal de la capital, bloquearon calles y avenidas importantes, derribaron esculturas de jugadores instaladas para el evento y quemaron camisetas gigantes en señal de protesta. En algunas acciones dejaron mensajes como “no hay solución, la pelota no rueda”, en alusión directa a la competencia. Manifestantes marchan hacia el estadio del Mundial de México. REUTERS/Luis Cortés La ocupación del Zócalo, que se espera reciba hasta 100.000 personas los días de partido de la selección mexicana, provocó también la cancelación de actividades organizadas por la FIFA, incluida la formación de voluntarios. Las manifestaciones registraron episodios de violencia. Los informes de prensa indican enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad, con uso de gases lacrimógenos por parte de la policía. Un grupo también invadió el Ministerio de Educación, donde se reportó un incendio en el vestíbulo del edificio. La presidenta Claudia Sheinbaum calificó los hechos como una "provocación" y afirmó que no todos los involucrados serían docentes, atribuyendo parte de la violencia a grupos radicales. A pesar de esto, el gobierno evitó adoptar una represión más dura, para no exponer negativamente al país ante el foco internacional. Según Deutsche Welle, los impactos ya están afectando la rutina de la capital y la economía. Las estimaciones apuntan a pérdidas de alrededor de 119 millones de reales debido a bloqueos, interrupciones logísticas, cierres de aeropuertos y episodios de vandalismo.