India ha condenado enérgicamente la supuesta campaña de propaganda patrocinada por el Estado de Pakistán en las Naciones Unidas, acusando a Islamabad de etiquetar a los grupos militantes como "Fitna al Hindustan" para desviar la culpa. Nueva Delhi destacó los desafíos internos de Pakistán y la influencia militar, al tiempo que lo responsabilizó de las víctimas civiles en Afganistán debido a operaciones militares transfronterizas.