La victoria del primer ministro saliente, Nikol Pashinian, en las elecciones legislativas del 7 de junio confirma el giro de Armenia hacia una diversificación de su política exterior, para gran consternación de su histórico aliado ruso. Pero Moscú conserva importantes palancas de presión económica y de seguridad, advierte Tigrane Yégavian, especialista en Armenia y director de investigación de la revista Conflits.