El parlamento húngaro ha recortado unánimemente los salarios de los legisladores en un 40%, una medida defendida por el primer ministro Peter Magyar para frenar el gasto y reparar las finanzas públicas. Este importante recorte salarial, que entrará en vigor el próximo mes, también afectará a otros funcionarios de alto rango y a sus asignaciones, cumpliendo una promesa clave de reforma. El gobierno pretende estabilizar su economía y asegurar los fondos de la UE.