En Medio Oriente, Irán e Israel intercambiaron sus primeros ataques directos durante la noche desde que concluyó la tregua hace dos meses, antes de que los dos países anunciaran que querían detener los ataques. Para Jean-Loup Samaan, experto asociado al Instituto Montaigne, estos intercambios son sobre todo un recordatorio mutuo de sus capacidades de ataque, mientras que el debilitamiento de Hezbollah en el Líbano sigue siendo una cuestión vital para Teherán. También se dice que Donald Trump presionó a Israel para evitar una mayor escalada, revelando las crecientes tensiones entre Washington y el gobierno israelí. Esta secuencia también podría acentuar las divisiones políticas en el Líbano.