Una fuerte liquidación tecnológica expuso riesgos de concentración en los mercados asiáticos, donde gigantes de chips como TSMC, Samsung y SK Hynix dominan los índices de referencia. A medida que sus rápidas ganancias empujaron los pesos de las carteras más allá de los límites de riesgo, los administradores de fondos activos se vieron obligados a vender a pesar de los sólidos fundamentos. La relajación provocó volatilidad en el mercado, aceleró las salidas de fondos e intensificó el cambio de la inversión activa a la pasiva.