Un siglo después de su nacimiento, Marilyn Monroe sigue encarnando la belleza eterna. Si su imagen sigue siendo inseparable del glamour de Hollywood, también son sus hábitos de cuidado de la piel, a veces sorprendentes, los que aún despiertan tanta curiosidad. Algunas de sus prácticas parecen incluso sorprendentemente modernas en una época en la que el sueño, la hidratación y la protección de la piel se han convertido en pilares del bienestar.