En medio de crecientes tensiones, Irán lanzó una serie de once misiles dirigidos a Israel, pero cada uno de ellos fue frustrado por el intrincado sistema de defensa aérea del país. Este episodio no sólo revela la destreza de la tecnología militar de Israel sino también su disposición para combatir cualquier forma de ataque aéreo, ya sea con dispositivos improvisados ​​o ataques con misiles sofisticados.