La tasa de fertilidad de la India ha caído por debajo del nivel de reemplazo, lo que provocó una nueva discusión económica. Radhika Gupta enfatiza que con menos nacimientos, la productividad de los trabajadores, las habilidades y la participación femenina en la fuerza laboral se convierten en motores de crecimiento cruciales. El desafío radica en hacer que las carreras y la vida familiar sean sostenibles juntas, lo que requiere una infraestructura sólida de atención y cuidado infantil, similar al desarrollo económico tradicional.