A los 27 años, Arthur creó el “repostaje del pueblo”, una iniciativa que consiste en ofrecer bebidas y snacks gratis a corredores y ciclistas parisinos. Más allá de la ayuda proporcionada durante el esfuerzo, este encuentro crea intercambios, favorece el encuentro y transmite un espíritu de compartir bienvenido por muchos asiduos.