Las autoridades rusas buscan nuevos soldados para la guerra con Ucrania. Para ello, los agitadores acuden a universidades e incluso colegios universitarios, donde estudian muchos menores. Afirman que el servicio por contrato en fuerzas no tripuladas será perfecto para los jugadores, durará sólo un año (incluso el Ministerio de Defensa dijo que esto no es cierto) y se utilizará como un permiso sabático, sólo "con beneficio". Para aquellos estudiantes que no están dispuestos a ir a la guerra, las autoridades rusas tienen otras propuestas. Por ejemplo, para participar usted mismo en la campaña. La corresponsal especial de Meduza, Elizaveta Antonova, cuenta cómo algunos profesores y estudiantes intentan resistir la invasión de la guerra en las universidades, mientras que otros se adaptan a ella.